Mirar desde fuera
Comparamos cómo cree la empresa que se presenta con cómo la entiende su mercado.
Una lectura compartida del punto de partida.
Diagnóstico estratégico
Antes de invertir, entender dónde merece la pena.
El punto de partida
Cruzamos negocio, mercado y usuarios para identificar la oportunidad. Un diagnóstico que vale por sí mismo, aunque el proyecto termine ahí.
Comparamos cómo cree la empresa que se presenta con cómo la entiende su mercado.
Una lectura compartida del punto de partida.
Identificamos ventajas y puntos ciegos con evidencia, no solo intuición.
Un mapa de oportunidades con evidencias.
Ordenamos qué resolver primero, por qué y cómo comprobar si funciona.
Prioridades y criterios para elegir el siguiente paso.
Documento estratégico, hallazgos y rutas de acción para seguir o parar con criterio.
Un dossier estratégico con rutas de acción.
Dentro de este servicio
Se pueden contratar por separado o encadenar. Cada uno tiene su página.
Cómo se percibe la empresa frente a cómo cree presentarse, con evidencia de clientes, mercado y canales.
Cómo se posicionan, qué prometen y cómo funcionan los competidores en digital.
Datos, revisión experta y pruebas con usuarios para saber dónde se pierde a la gente en tu web o tu producto y qué cambiar para que termine.
Cómo te encuentran Google y los asistentes de IA, qué falla en técnica, contenido y estructura, y un plan para aparecer, ser citado y ser recomendado.
Prioridades, fases y medidas de éxito para marca, web y producto.
Cuándo tiene sentido
Hay señales de que algo no funciona, pero no está claro por dónde empezar. O tienes varias opciones sobre la mesa y necesitas elegir dónde dedicar tiempo y recursos.
Contrastamos la mirada del equipo con el mercado y los usuarios. Distinguimos lo que sabemos de lo que todavía hay que validar, sin convertir una hipótesis en una certeza.
Del proyecto a tu equipo
Un dossier con hallazgos, prioridades y próximos pasos. El diagnóstico tiene valor por sí mismo: puede ayudarte a arrancar un proyecto, replantearlo o decidir que todavía no es el momento.
El alcance, las prioridades y los entregables se acuerdan al inicio. Compartimos avances contigo para tomar decisiones sobre trabajo real.
Hablemos de tu casoPreguntas frecuentes
Sirve por sí solo y se entrega como tal. Es un encargo cerrado, con sus conclusiones y sus prioridades, que la empresa puede ejecutar con su equipo, con otro proveedor o con nosotros. Si la conclusión es que conviene parar, también se dice.
Acceso a lo que ya existe —analítica, investigación previa, materiales de venta, la web— y conversaciones con las personas que conocen el negocio por dentro: dirección, comercial, soporte, producto. Cuanto más honesta sea esa conversación, más útil es el diagnóstico; no es una auditoría para aprobar o suspender a nadie.
Una auditoría lista lo que está mal. Un diagnóstico ordena qué merece la pena resolver primero y por qué, con el negocio delante: cruza lo que la empresa quiere conseguir, lo que el mercado entiende y lo que los datos de uso muestran. El entregable no es una lista de errores, es una decisión de por dónde empezar.
Es una conclusión válida y se entrega igual. Saber que el problema no está en el diseño ahorra una inversión que no iba a mover el negocio, y deja claro dónde sí conviene mirar. Ha pasado, y el proyecto termina ahí.
Un documento con los hallazgos, las oportunidades ordenadas por prioridad y los criterios con los que se ordenaron, más las rutas de acción posibles con lo que implica cada una. Está escrito para poder presentarlo en un comité de dirección sin traducirlo.